NFTs 101: Todo lo que tienes que saber sobre Crypto Arte (lo bueno, lo malo y lo básico).

Beeple hizo historia al vender una pieza digital en 69.3 millones de dólares a la reconocida casa de subastas Christie’s y miles de artistas están hablando de los NFTs. Sin embargo, la mayoría de los creadores hispanohablantes con los que he platicado no entienden nada de lo que sucede. En este artículo explico todo. (Advertencia: Mucho texto).

EVERYDAYS: THE FIRST 5000 DAYS, Beeple

A finales de Febrero, uno de mis amigos consiguió una invitación de Clubhouse y me envió un acceso. Al unirme a esa nueva red social, me di cuenta que se hablaba de diversos temas relacionados con el emprendimiento y la creatividad, pero también sobre criptomonedas y otras cosas tecnológicas que yo de plano no entendía.

Sin embargo, mi amigo empezó a absorber toda la información que fluye en estas salas de chat sobre un tema que le fascinó y obsesionó al instante: NFTs. “¿Qué es un NFT?” Es la pregunta más frecuente de los nuevos curiosos. Mi amigo absorbió todo en unas horas y empezó a bombardearme de información, intentando explicarme que esto era algo que TENÍA que hacer. Al igual que yo, él también se obsesiona con las cosas a un grado un poco preocupante (pero en esta ocasión, no fue tan malo). Por eso nos llevamos tan bien.

En un inicio evadí el tema y le di muchas largas porque, para ser sincera, mis primeras impresiones sobre el mundo crypto no habían sido tan buenas. La desinformación en redes y los mitos sobre la economía descentralizada están a la orden del día. Sin embargo, sentía un poco de curiosidad sobre invertir en algo para mi futuro (un gran problema que tenemos los creativos es que corremos riesgo de morir pobres) y la insistencia de mi amigo terminó por hacerme entrar a algunas salas de Clubhouse para escuchar y aprender.

En menos de una semana y con muy poco conocimiento del tema aún, accedí a entrar a este mundo. “Minté” y vendí a mi amigo mi primer NFT en la plataforma OpenSea, de una ilustración de Grimes que hice hace tiempo. Al día siguiente, otra persona compró dos obras mías. ¿Cómo es que la gente se estaba interesando por comprar mis creaciones, las cuales solamente vivían en Instagram de forma digital? Me tomó poco más de un mes de investigación, rumores y dimes y diretes entenderlo. Por fin me di cuenta del potencial de esta tecnología y ahora mismo aspiro a que muchos artistas que conozco se animen a probarlo. Sin embargo, la barrera del idioma es una gran limitante para la comunidad de habla hispana, ya que el 80% de la información está aún en inglés y son muy pocas las fuentes confiables.

Es por esto que decidí escribir este artículo, con la esperanza de ayudar a más creativos a entender el mundo del Crypto Art y desmitificarlo con la mayor cantidad de fuentes informativas que pueda proporcionar. No esperen mucho de mi parte en cuanto a ahondar sobre terminologías complejas acerca de finanzas y la tecnología; mi objetivo es explicar de forma muy sencilla cómo funciona todo esto, dar mi perspectiva desde el ámbito creativo y abordar algunos temas que preocupan a los creadores que no se animan a iniciar.

Pero, empecemos por lo básico…

¿Qué es un NFT?

Los no-fungibles se describen como aquellos bienes que son únicos o limitados, por lo tanto “raros”. En la vida cotidiana podemos encontrar no-fungibles en el arte o en los objetos coleccionables de edición limitada. Por el contrario, los bienes fungibles son aquellos que son reemplazables o intercambiables por otro de su mismo valor gracias a que están en constante producción, como por ejemplo: el dinero, la ropa, materias primas…

El valor de los no-fungibles es subjetivo pero puede ser incluso bastante alto debido a su producción limitada o única. Sin embargo, los bienes fungibles conservan su valor de forma estable.

Esto se traslada también a la vida digital: un “token” (no-fungible) vendría siendo “código” o un “certificado digital” que utiliza tecnología ya existente para crearse. ¿Cómo se sabe que este token es “algo” que cobra valor? Utilizando la tecnología blockchain.

Blockchain es otro término nuevo que es difícil de entender, pero para quienes hayan escuchado sobre la famosa moneda digital Bitcoin, tal vez logren absorberlo de forma más sencilla.

Bitcoin y otras criptomonedas similares viven en una red o base de datos descentralizada (lo cual quiere decir que no hay un centro que domine todo: no hay una institución ni un gobierno detrás de estas monedas). Al ser descentralizada, la misma comunidad que posee bienes dentro de esta red son quienes vigilan y hacen que funcione todo. En pocas palabras, la blockchain es una base de datos gigantesca donde todos podemos ver y verificar cada transacción realizada, quién posee qué y cuánto, lo cual hace que sea segura. La comunidad cuida de la comunidad con ayuda de mucha tecnología de por medio.

¿Y cómo es que los NFT (tokens) se relacionan con la blockchain? Básicamente, cada vez que un NFT es creado, se registra o vive en la blockchain de Ethereum, la segunda criptomoneda más popular en este momento, después de Bitcoin. Los NFTs y Ethereum comparten blockchain, por lo tanto, cada NFT puede comercializarse con esta moneda.

Entonces, si tienes una obra o creación de forma digital (desde arte, animación, audio, video, fotografía, etc) y la “tokenizas”, haces que esa pieza se vincule a un código que deja huella en la blockchain. Este código está conformado por contratos digitales que lo respaldan al momento de su creación. En la blockchain puedes consultar quién creo cada pieza, fecha de creación, y lo que suceda posteriormente con ella (si se vende o subasta, si se transifere, si cambia de dueño, etc). Al generar un token, otros usuarios pueden comprarlo y posteriormente transferirlo, revenderlo, etc.

Fuente: panthograph.io

Sigo sin entender… ¿Por qué a la gente le interesaría comprar y revender una imagen digital si no es algo tangible?

Sin embargo, esa imagen solo es una réplica: no es LA Noche Estrellada. El original vive en el MOMA y es propiedad de dicho museo. Si al MOMA se le antoja, podría subastarla en muchísimos millones, sin embargo el creador original sigue siendo mundialmente conocido: Vincent Van Gogh.

Lo mismo pasa con los NFTs: Cualquier persona puede guardar y compartir tus imágenes dando click derecho (incluso dicen, dicha acción les aumenta popularidad, por lo tanto valor). Sin embargo, el token que tú autorizaste y firmaste en la blockchain vive permanentemente ahí y queda registro de que tú eres el creador, aunque el dueño cambie.

Vivimos una era 100% digital y no somos ajenos a comprar y vender assets digitales: le damos un valor abstracto a los likes o a una palomita azul de “verificado” en nuestras redes sociales, compramos música digital y pagamos por servicios de streaming y suscripciones. Lo más cercano a NFTs en la economía tradicional existe ya en el mundo del gaming, donde dinero real se convierte en skins o aditamentos virtuales para tus personajes. En lo personal, se me hace totalmente lógico que este mercado naciera, e incluso es irreal que algo así no existiera antes. Las creaciones digitales (al igual que la labor de sus creadores) se han visto minimizadas por años debido al boom de las redes sociales (al igual la música y la fotografía). Con un simple click, cualquiera puede usar y abusar de tu creación, descargarla ilegalmente y compartirla con otros usuarios sin darle crédito ni remunerar al creador original. NFTs es la solución a esta problemática.

Suena interesante… Pero he oído que es muy complejo entrar. ¿Cómo se inicia en este mundo?

Pareciera complejo si nunca haz invertido en criptomonedas y es tu primera vez oyendo de todo esto, pero como todo avance tecnológico, hay una curva de aprendizaje.

Para poder empezar a convertir tus obras en NFT tienes que tener en cuenta varias cosas:

  1. Debes tener una obra (o varias) creada en digital o en físico, pero digitalizada.
  2. Debes hacerte una wallet (o sea, una cartera digital, donde tendrás y recibirás tus ganancias en Ethereum) — La más utilizada para NFTs se llama Metamask.
  3. Debes contar ya con un poco de saldo en Ethereum en dicha cartera. (Tocaré este punto en un momento).
  4. Debes elegir una plataforma donde subir tus creaciones.

El proceso es el siguiente: Descargas Metamask (es una extensión de Google Chrome) y la instalas en tu navegador. Te arrojará unas palabras de seguridad, deberás anotarlas en un medio físico y guardarlas (en una libreta, nota, en tu caja fuerte, etc). IMPORTANTE: Jamás almacenarlas en tu computadora. Si un hacker llega a acceder a tus dispositivos y robarte dichas palabras, pueden robarte todos tus fondos y tus piezas.

Teniendo Metamask, puedes comprar Ethereum directamente desde ella (es más fácil para Estados Unidos ya que tiene vínculo con Apple Pay) o bien transferirte fondos desde alguna otra wallet. Por ejemplo, en mi país (México), la wallet más popular es Bitso y puedes comprar Ethereum, Bitcoin y otras criptomonedas casi de forma inmediata con una transferencia SPEI desde su plataforma, o llendo a OXXO (Sin embargo Bitso no es compatible con las plataformas de NFT, por lo cual tendrías que transferir fondos de una wallet a otra). También se dice que muy pronto podremos comprar criptomonedas desde PayPal, hace falta saber si Paypal se integrará a las plataformas de NFT.

Ya que tengas saldo en Ethereum en tu Metamask, deberás entrar a la plataforma de tu preferencia, crear una cuenta y vincular tu wallet y en automático tendrás un perfil y puedes empezar a subir obras a tu galería. Tan fácil como subir una imagen a Instagram.

Gas Fees

Este punto es muy importante, ya que ha desanimado a muchos creadores de iniciar en este mundo. ¿Qué son los gas fees?

Básicamente es una comisión que se cobra por cada vez que “tokenizas” o realizas cualquier transacción en la blockchain y que va directamente a las personas que hacen que funcione toda esta tecnología: los “mineros”. El gas fee fluctúa dependiendo de qué tan saturada está la blockchain. Entre más gente esté usándola, más congestionado se vuelve el sistema y más altas son estas comisiones. Los gas fees pueden subir y bajar de un minuto a otro, por eso es muy recomendable estar monitoreando su movimiento. A muchas personas se les hace muy alto el costo de los gas fees en este momento, sin embargo se espera que con próximas actualizaciones, estos costos bajen.

Muchos verán como una gran desventaja el tener que pagar para vender, pero tampoco somos ajenos a las comisiones en otras situaciones de la comercialización de nuestras creaciones: todas las plataformas de venta en línea cobran una comisión por su uso o por venta, al igual que los bancos de imágenes, los cuales retienen un porcentaje por cada descarga. Si eres un artista tradicional, una galería te cobrará por exponer e incluso se podrían llevar un porcentaje de comisión por venta. Las comisiones y gas fees de cada plataforma de NFT son mínimas si las comparamos con otros medios y hay algunos tips que te daré para que puedas entrar incluso sin tener que invertir de tu bolsillo (platicaré de ello más abajo). Los gas fees, más que un gasto, son totalmente una inversión.

¿Cuánto cuesta?

El día que entré a este mundo, subir mi primera pieza costó más de 200 dólares (aproximadamente — No recuerdo la equivalencia en Ethereum en ese momento). Días después, ayudé a una amiga a subir su primera pieza y fueron 54 dólares. Yo fondeé su primera pieza en OpenSea y ella no tuvo que pagar nada. Estos cambios de precio dependen, como ya lo mencioné, de los gas fees del día y la hora en que decidas tokenizar (o “mintar”) y de la plataforma en la que desees iniciar. A hablaré de distintas plataformas populares y sus diferencias, sin embargo les invito a que investiguen un poco más sobre los beneficios y desventajas que cada una ofrece, ya que en este tema tengo opiniones que pudieran no coincidir con la de muchos. Recomiendo esta nota para saber un poco más de cada plataforma: NFTs for Dummys por All Arts and Crafts.

Plataformas NFT

Hay plataformas “abiertas” y “cerradas”. Las plataformas abiertas son aquellas en las cuales es muy fácil entrar, ya que solamente conectas tu wallet para crear una cuenta y puedes empezar a mintar de forma inmediata. Esto también significa que cualquier persona puede hacerse de una cuenta. Estas plataformas las recomiendo para personas que apenas quieran iniciar en este mundo. Algunas incluso ofrecen el beneficio del “gasless mint”, lo cual quiere decir que te cobran solamente un gas fee inicial para crear tu primer NFT, sin embargo puedes seguir mintando las obras que quieras y no se te cobrará por cada una. Las más populares en este momento son Rarible y mi favorita por siempre (donde inicié y planeo permanecer un buen tiempo): OpenSea.

OpenSea ofrece “gasless mint” y aunque retiene un pequeño porcentaje por venta, las comisiones no son tan altas. Mucha gente dice que hay mucho “arte basura”, memes, pixel art y cosas sin sentido. Sin embargo, también han ido incorporando trabajos serios y proyectos con bastante renombre, como por ejemplo la colaboración de Shawn Mendes con Genies, el álbum de Kings of Leon, CryptoPunks y el sketch de Saturday Night Live, entre otros. Además están implementando actualizaciones y mejoras de su interfaz de forma constante. OpenSea ha sabido observar los errores de otras plataformas y corregirlos en la suya, por ello es la plataforma con más popularidad y casa de la mayor cantidad de NFTs en el espacio. Mi mantra sobre OpenSea es que, aunque otros suban “basura”, las ventas y la promoción las haces TÚ, no la plataforma.

En cuanto a plataformas “cerradas” (o semi-abiertas), probablemente la más popular ahora es Foundation. Su interfaz destaca por ser más minimalista y yo la considero semi-abierta ya que el proceso de selección e ingreso es a través de la misma comunidad: los mismos artistas que están en la plataforma poseen invitaciones y las regalan a otros creadores. También existe un sistema de votos para ingresar, la comunidad vota y decide si tus creaciones son dignas de pertenecer. Sin embargo, en mi opinión personal esto limita al nuevo talento y hace que los precios de quienes están dentro se disparen, además se han reportado casos de gente vendiendo accesos a Foundation y cometiendo fraudes jugando con la ilusión de muchos por obtener un acceso. Otro punto es que muchos coleccionistas prefieren invertir en las piezas que descubren con un poco más de esfuerzo en plataformas abiertas, ya que hay trabajos increíbles y con precios no tan altos.

Por último, plataformas más cerradas como Nifty Gateway, Superrare, Known Origin, Bitski, solicitan un proceso de ingreso más complejo para los artistas que incluye revisiones de portafolios por “expertos” y “curadores” además de varios meses de lista de espera. En estas plataformas encuentras a artistas que probablemente ya tienen renombre y trayectoria en el mundo del arte tradicional o que son nombres destacados en el mundo del entretenimiento, como la misma Grimes, Paris Hilton, Halsey, Steve Aoki, entre otros, quienes ya cuentan con colecciones en dichos sitios.

Tips importantes para iniciar y no morir en el intento:

  • Recomiendo iniciar en OpenSea para conocer el mercado y vender tus primeras piezas; si después tienes oportunidad de entrar a otras plataformas puedes sacar ediciones especiales en ellas o con algún valor agregado.
  • Revisa bien qué pide cada plataforma, navégalas y familiarízate con el arte que vive en ellas antes de mintar. INSPÍRATE.
  • Si dominas el idioma inglés, empieza a interactuar con la comunidad aunque NO hayas mintado nada aún. Clubhouse y Twitter son los lugares clave para hacerlo: Hay muchos artistas y coleccionistas fondeando Gas Fees a artistas nuevos que tengan un buen portafolio y deseen iniciar, incluso muchos de estos “padrinos” se vuelven sus primeros compradores y coleccionistas. Ganarás contactos y amigos.
  • Hay iniciativas como The Mint Fund y Sevens Foundation que ayudan a comunidades y minorías a entrar al espacio del NFT y empezar a mintar sus obras. Hay talento, solo hace falta apoyarlo.
  • Re-invierte en la comunidad: Si te ayudan a entrar y te va muy bien, considera re-invertir y apoyar a otros artistas que están dentro y fuera del espacio. No necesariamente debes apoyarlos de forma económica, también puedes ayudar compartiendo información y tu experiencia… (¡Comparte este artículo!).

Ok, digamos que ya minté mi primer NFT… ¿Qué sigue después?

En momentos pareciera que todos los coleccionistas “de renombre” (los llamados Whales) gastan solo en artistas que ya tienen cierta reputación o que tienen influencias o muchos seguidores. Sin embargo, esto apenas va iniciando y somos los primeros que están aprovechando esta tecnología, y no toda la gente que gusta de coleccionar arte tiene millones para gastar. Dentro de la comunidad hay muchos artistas apoyando a nuevos talentos con potencial o apoyándose y coleccionando piezas entre sí, y hay una gran oportunidad para hacer crecer tus contactos, interactuando con la comunidad vía redes sociales. Como en cualquier mercado, es cosa de empezar a construirte una marca y conocer tu target potencial. Aquí vendría explorar un tema también nuevo: El marketing de NFT. Algo que no existía, pero empieza a ser necesario debido a la oferta y la demanda.

Tener muchos seguidores o no es totalmente irrelevante en este mundo, ya que muchos artistas con bastantes seguidores han comentado que ni uno de ellos sabe qué es un NFT. Es cuestión de ir educando a más gente y romper barreras.

Aprovecharé este momento para mencionar varias cosas que se dicen en internet y repiten como teléfono descompuesto cada que se mencionan los NFTs. Pugnando por la transparencia que el Crypto Art nos provee, me gustaría aclarar y citar diversas fuentes que me han ayudado a comprender mejor toda esta situación.

GIF: Giphy.com

Rumor #1: Los NFTs son fraude y funcionan como un esquema piramidal.

No es un secreto que el mundo del crypto ha sido pretexto para que la gente malintencionada estafe a otros (lo cual también sucede con las economías tradicionales, así que no es un problema exclusivo de esta economía). Sin embargo, como mencioné anteriormente, la inversión inicial en gas fees no es distinta a las comisiones que otras plataformas nos cobran por vender nuestras creaciones.

Decir que no hay coleccionistas reales es minimizar totalmente el hecho de que hay personas que realmente aman o admiran el arte de otros o gustan de coleccionar. Los coleccionistas han existido por siglos. Y así como el arte es subjetivo, también es subjetivo quién es quién al momento de coleccionar, no todos los coleccionistas tienen que ser a fuerza expertos en arte. Si yo quiero coleccionar una obra que me gustó (como ya lo hice con mi primer arte comprado al artiste Romantic Appeal, obra que me encanta y no planeo poner en reventa en ningún futuro próximo), ¿no soy una “coleccionista real”? ¿No tengo derecho a que me gusten las creaciones de otros por no ser “experta”? ¿Cómo se hace uno “experto” en arte?

Por otro lado, decir que no hay un producto o servicio real detrás de los NFTs es totalmente falso y es probablemente lo que más me molesta de la postura de Cabeza Patata ya que esa declaración hace pedazos la labor del creador. El trabajo digital conlleva también horas para su creación, creatividad, conocimiento de software, entre muchas otras cosas. El hecho de no ser tangible no quiere decir que no sea valioso. Otra cosa que probablemente Cabeza Patata desconoce, es que junto al NFT (el certificado de autenticidad), puedes ofrecer un sinfín de “adicionales” personalizando tu contrato digital; desde el archivo editable o en alta resolución para el comprador, hasta ejemplares físicos o prints, merch, experiencias y básicamente lo que se te ocurra. El NFT no tiene por qué limitarse simplemente al asset digital. Las plataformas ofrecen gran capacidad de personalización y apenas estamos en lo básico de esta tecnología.

Sí. Tu obra es sujeta a ser comprada y revendida a un precio más alto. Sin embargo, un tema que no se toca es que el autor de la obra además de mantener su autoría por siempre en la blockchain (propiedad intelectual intacta – algo que no sucede en las redes sociales) puedes continuar generando regalías de tus creaciones en perpetuidad. Esto quiere decir, que cada vez que tu obra cambie de dueño, tú puedes ganar un porcentaje de esas reventas, para siempre. En algunas plataformas, el porcentaje ya está fijado, mientras que en otras tú tienes la libertad de decidir cuánto quieres ganar por cada reventa. A esto se le conoce como “secondary market” (mercado secundario) y es donde muchos artistas que se han ido haciendo populares poco a poco han visto ganancias. Esto no sucede en el arte tradicional: Si vendes tu obra original o una cantidad de prints limitada y después tu popularidad aumenta, solamente verás recompensa en tu venta inicial. Lo mismo pasa con el trabajo por comisiones, es dinero que solamente llega a ti una vez.

“Mejor compra directamente a tu amigo o hazle una donación sin pagar comisiones a nadie más”: Probablemente Cabeza Patata desconoce que todas las transferencias digitales y compras por marketplaces ya conocidos (ejemplo; Etsy) y que existen en economías tradicionales también generan comisiones. La única forma de hacer esto sería darle el dinero en mano a la persona que deseas apoyar. Me pregunto a cuántos artistas les ha regalado dinero nuestra querida Cabeza Patata.

Otro tema importante, como ya lo mencioné, es la propiedad intelectual y comercial. Al vender un NFT estás vendiendo solamente el certificado de autenticidad de dicha obra. No se ven involucrados los derechos de la obra, por lo cual si tú no especificas dentro de tu venta que estás cediendo los derechos de explotación con fines comerciales, tus compradores no pueden andar por la vida haciendo dinero de tus obras, pero tú si sigues siendo dueño de esos derechos comerciales. Como ya lo mencioné, hay muchos artistas que ceden los derechos como un extra, e incluso incluyen los archivos editables o en alta calidad para el comprador. Es una posibilidad adicional pero no obligatoria.

Si investigas un poco más sobre finanzas descentralizadas, además te darás cuenta que es muy fácil disponer de tus ganancias, en México gracias a la Ley Fintech puedes disponer e invertir en criptomoneda de forma muy sencilla. Sin embargo, aún hay regulaciones que no se han tocado (no solo en México sino internacionalmente) como el tema tributario. La mayoría de los que estamos ingresando a NFT estamos viendo esto como una inversión a futuro que muy probablemente irá incrementando su valor en los próximos años.

Cabeza Patata sugiere “estar listo para que esa economía colapse de un momento a otro”. Sin embargo, es lo mismo que se decía sobre Bitcoin desde que fue inventado y curiosamente, con el paso del tiempo ha sucedido lo contrario e incluso se ha vuelto más valioso y ha encontrado estabilidad y aceptación alrededor del mundo. Grandes empresas y sectores se han visto beneficiadas por la economía descentralizada y esto seguirá sucediendo a pesar de los detractores.

Rumor #2: Los NFTs dañan al medio ambiente.

Imagen: Shutterstock

Hace unos cuantos meses, empezaron a salir diversos artistas a proclamarse en contra de los NFTs debido a que se hizo pública la información sobre cuánta energía consume esta tecnología a partir del sitio web http://cryptoart.wtf/ (quien ya dio de baja el artículo debido al ataque constante hacia los artistas que ocasionó).

Según el portal , la huella de carbono de las transacciones realizadas en la red de Ethereum es de 48.14 kWh, que equivale al consumo de energía promedio de un hogar en Estados Unidos por 1.63 días.

Y sí, no podemos negar que es un enorme gasto de energía. Sin embargo, lo que sucede con los NFTs es apenas una muy, muy pequeña parte del movimiento total diario dentro toda la red de Ethereum y solamente el 12% de la energía que se gasta en todo el sistema de criptomonedas global.

Varias dudas me surgieron al momento de conocer esta información y ver a varios artistas postularse totalmente en contra de convertir sus creaciones en NFT. Pregunté a diferentes personas su opinión al respecto, leí artículos y obtuve respuestas casi al instante, al platicar y escuchar a otros creadores que llevan más tiempo en este mundo.

Fuente: Arcane Research

La primera duda es: ¿qué tan ecológica es en realidad la labor del artista visual? En mi caso, como diseñadora gráfica tengo en mi poder varios aparatos electrónicos que consumen energía diariamente. Además, hago uso de redes sociales y plataformas como Youtube; consumo constantemente productos digitales y si por alguna situación deseo comercializar mis diseños en físico, voy a requerir de artículos que pasan por un sinfín de procesos para su fabricación, así como de tintas, energía, agua, luz… La lista aumenta y aumenta sin importar que mis diseños sean comercializados en digital, como merch o print.

En promedio, la fabricación de 1 playera de algodón gasta la misma energía que 10 transacciones de Ethereum. Esto sin contar todo el proceso de impresión y si las tintas son o no amigables con el medio ambiente, ni otros detalles que son necesarios considerar al momento de querer comercializar una línea de ropa. Lo cual significa que, si algún día decido lanzar una línea de 200 playeras con mis diseños, estaría gastando en total 98,800 kWh en energía, equivalente al consumo de un hogar en Estados Unidos durante 8 años… o 2058 transacciones en la red de Ethereum. (Referencia)

Sin embargo, probablemente mis ganancias pudieran ser mucho mayores si vendo 1 solo NFT en lugar de vender esas 200 playeras. Además, dichas playeras en un futuro serán desechadas por la personas que las compraron… ¿Y a dónde va a parar mi producto de diseño? ¿Realmente sabemos cuánto estamos contaminando al diseñar?

Otra comparación que encontré se relaciona con nuestra actividad digital. En promedio, la red de Ethereum gasta la misma energía que Youtube. Los creadores de toda índole utilizamos Youtube de forma cotidiana, ya sea para ver o subir videos. Sin embargo, ni un creador está en contra del uso de Youtube ni de ninguna plataforma digital. Tampoco Youtube hace accesible esta información, al contrario del sistema descentralizado que lo hace público y además está buscando activamente una solución para poder hacer NFT más limpios (Ethereum 2.0). Es importante saber que todo video, tweet, post, y en general nuestra vida digital también consumen enormes cantidades de energía. Este consumo no es problema exclusivo de las economías crypto y la blockchain.

Es importante recalcar que los mismos miembros de la comunidad del Crypto Art están lanzando iniciativas como Green NFTs, Offsetra y Eco-NFTs para buscar soluciones que logren contrarrestar el impacto ambiental.

El debate alcanza puntos de vista incluso más ideológicos que sobre el medio ambiente. ¿Qué tanto control tenemos sobre la huella de carbono que estamos dejando al hacer nuestras actividades cotidianas? Es nuestro deber como habitantes de este planeta exigirle a las empresas e instituciones que cambien sus modos de hacer las cosas sobre las cuales no tenemos control.

Sin embargo, el enfoque de muchos detractores es culpabilizar directamente a los artistas, quienes simplemente estamos buscando nuevas alternativas para vender nuestro arte digital de forma más justa y democrática en una profesión por la cual hemos sido minimizados a lo largo de la historia. La culpa NO es de los artistas y no es justo que ellos sean objeto de estos ataques.

Me gusta comparar este debate con las personas que se enorgullecen de poseer un popote metálico reutilizable, pero siguen consumiendo en Starbucks una bebida que probablemente vendrá en un vaso de plástico. Así mismo están los artistas que se proclaman en contra de los NFT por medio de un tweet o un post en Facebook.

Por último, quisiera listar algunos artículos sobre este tema los cuales creo que vale mucho la pena leer y explorar a fondo, para no continuar satanizando este nuevo espacio y más bien, buscar soluciones conjuntas dentro de la comunidad.

Rumor #3: Los NFT son una burbuja que explotará con el tiempo. Solo es una moda, y en unos años va a desaparecer.

Los coleccionistas y aficionados a la tecnología no han desaparecido de un momento a otro. Mientras siga habiendo demanda dentro del mercado, los NFT seguirán existiendo, sin importar cuántos detractores se encuentren en el camino. Este mercado además tiene el potencial de empoderar a creadores jóvenes y a quienes son parte de comunidades y minorías, donde las economías tradicionales nos han fallado.

Mi punto de vista personal y notas finales.

El mundo de los NFT ya está aquí y no desaparecerá pronto. Esto apenas comienza y mis experiencias al momento han sido buenas a pesar de no estar creando ni haciéndome marketing constantemente: si soy honesta, todavía mi fuente de ingresos principal es el diseño gráfico freelance y mis compradores de NFT han sido amigos que ya están en este mundo. Sin embargo, espero que esto cambie poco a poco.

Mucha gente piensa que con esta tendencia se harán ricos de la noche a la mañana: No es así. NFT es un mercado como cualquier otro y enfrenta los mismos retos que mercados ya existentes. Sin embargo, hay muchos beneficios alrededor del Crypto Arte y que no necesariamente están ligados a lo económico.

Desde que entré al mundo del NFT, me he sentido más inspirada por crear y por aprender nuevas formas de hacer que mi arte sea más atractivo (por ejemplo, ser mejor animadora 2D) además de poder conocer de forma digital a gente increíble y escuchar a personas súper talentosas e inspiradoras. Y más que vender, he encontrado cierto gusto por ayudar a otros talentos y a gente que conozco y que creo que pudiera beneficiarse mucho de esto.

En los últimos días, me he dedicado a hacer networking con mujeres creadoras dentro y fuera del Crypto Arte ya que actualmente, este mercado está dominado por hombres. Sin embargo ya se ven iniciativas enfocadas a mujeres y aspiro a poder ayudar de la misma forma a otras mujeres artistas dentro de la comunidad de habla hispana para resolver sus dudas y ayudarlas a derribar prejuicios.

Espero que esta nota sea de ayuda para muchos creadores a que den sus primeros pasos en este espacio y próximamente poder conectar con otros artistas NFT de México y habla hispana.

Por favor, si inicias en este mundo, no olvides conectar conmigo por medio de mis redes sociales, y si te gustó esta nota compártela con más personas.

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